
Participar en un concurso publicitario sin saber el presupuesto disponible es como construirse una casa en la playa sin saber cuanto cuesta el suelo, si puedo hacerla de 100m2 o de 300m2, con piscina, sin piscina, con ladrillo, piedra o mortero… Puede que la idea sea brillante… pero perfectamente inviable.
Y sin embargo, sigue siendo una práctica habitual.
Muchas marcas lanzan concursos sin compartir este dato fundamental, como si no fuera determinante para orientar una propuesta realista, eficaz y alineada con sus objetivos.
El presupuesto no es un capricho. Es el dato que condiciona la propuesta.
No conocerlo obliga ...